por S. Stuart Park
De mis años de estudiante de lengua y literatura francesas ha permanecido conmigo a lo largo de todos estos años, el recuerdo de una profesora, Mme. Odette de Mourgues (1914-1988), y de un poema, la ‘Canción de otoño’ de Paul Verlaine (1844-1896). Aunque inicialmente mi interés se centraba en el idioma francés, mi primera estancia en España infundió una predilección por la lengua de Cervantes y Quevedo en detrimento de la de Racine y Molière.
En el primer seminario de traducción francesa en la Universidad me encontré sentado al lado de un pomposo aristócrata, el Vizconde Hinchingbrooke, muy seguro de sí mismo, con una voz potente y presto siempre a exhibir sus conocimientos ante los demás. Mi natural inseguridad fue en aumento cuando la profesora de Mourgues, una dama distinguida que daba la impresión de no tolerar de buena gana a los necios (en palabras de S. Pablo), corrigió mi primer intento de traducción, con una enfática negación.
El pasaje empezó con la palabra Kent, un condado que conozco bien, así que ‘Kent’ traduje, sin titubear. ¡Craso error!: Non!
Le Kent, se dice en francés, así que creo que hice bien en buscar refugio en el español.
Odette de Mourgues estudió primero Derecho, luego Literatura Inglesa, y tras la Guerra, la Resistencia, y la pérdida de su único hijo, se trasladó a Cambridge, donde se ganó una reputación de excelencia académica e integridad.
El poema que recuerdo poco tiene que ver con las áreas de interés de Mme. de Mourgues: La Fontaine, Racine y Molière, entre otros clásicos franceses. Se trata de unos versos del poeta maldito, Paul Verlaine, que hirió de bala a otro poeta ‘maldito’, Arthur Rimbaud tras una tormentosa relación, y murió sumido en el mundo de las drogas y el alcohol. Su ‘chanson d’automne’ es tan bello, que parece un sacrilegio traducirlo. Comienza así:
Les sanglots longs
Des violons
De l´automne
Blessent mon cœur
D´une langueur
Monotone.
Ya que Mme. de Mourgues no me puede corregir, me atrevo a traducirlo así:
Los largos sollozos / De los violines / Del otoño / Hieren mi corazón / Con una monótona / Languidez. Verlaine compuso el poema, uno de los más conocidos de la poesía francesa, con tan solo 22 años.
Una curiosa anécdota une los nombres de Odette de Mourgues y Paul Verlaine, tan distintos entre sí. En la preparación del desembarco de Normandía del 6 de junio de 1944, Radio Londres de la BBC había señalado a la Resistencia francesa que los primeros versos del poema de Verlaine de 1866 ‘chanson d’automne’ indicarían el comienzo de las operaciones del Día D. Y así fue: una belleza poética que jugó un papel clave en la liberación de Europa.
¿Quién lo iba a decir?